LO PRIMERO QUE DICE LA ETIQUETA

 

Antes de leer una sola palabra, la etiqueta ya está transmitiendo información.

La primera impresión no nace del nombre del vino ni de la bodega. Nace del conjunto. Los colores, el equilibrio entre los distintos elementos, la tipografía y el espacio que ocupa cada uno de ellos forman un lenguaje silencioso que el consumidor interpreta casi sin darse cuenta.

En el caso de La Chapelle, la etiqueta evita cualquier exceso. No pretende impresionar mediante un diseño llamativo. Prefiere transmitir serenidad, tradición y elegancia. Es una etiqueta que inspira confianza antes incluso de que el lector empiece a descifrar su contenido.

Solo después de esa primera impresión merece la pena detenerse en cada uno de sus elementos. Y el primero de todos no es casual.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.